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¡Ahora piden paz!

Por Marco Tulio Cicerón

Marco Tulio Cicerón 

Al general Juan Vicente Gómez, dueño de los destinos de la patria por casi 27 años (1908-35), se le llamaba el fundador de la paz en Venezuela, no sin razón, puesto que antes de Gómez Venezuela brincaba de un lado a otro debido a las montoneras, las revoluciones de bolsillo (caudillos que se alzaban con su peonada), e incluso experimentó un bloqueo internacional bajo su ominoso predecesor, el general Cipriano Castro.  En este sentido, la última batalla la dio el propio hombre de la mulera en Ciudad Bolívar donde derrotó al general Nicolás Rolando caudillo oriental antepasado de nuestro desaparecido amigo Nicolás Vegas Rolando.

 

El marxismo internacional, el cual ya está dominando en Venezuela, cada vez que se encuentra en un problema pide la paz, cuando su naturaleza es esencialmente agresiva y guerrera. En la primera guerra mundial, pidieron la paz con el Tratado Brest-Litovks, para tener las manos sueltas en Rusia y ensarzarse en una guerra civil, donde León Trosky ordenaba que disparasen al que retrocediera de sus propias filas. Después del desastre de la guerra civil española, donde Stalin salió con las tablas en la cabeza, se transformó en un corderito para pedirle a Hitler el Pacto de No agresión, a sabiendas que el dictador nazi lo iba a violar, no importa estaba ¡debil y debía cuidarse!  Al terminar la II Guerra Mundial, y tener Estados Unidos el monopolio del arma nuclear, inmediatamente lanzó la URSS una campaña por la paz, hasta Pablo Picasso gran cabrón comunista, popularizó la “paloma” como emblema de la paz!  En China, Mao estaba atosigado, arrinconado por el Ejército de Chiang Kai Sek, hasta que los japoneses invadieron aesta

 gran nación amarilla, y entonces, salieron a ofrecerle la paz a Chiang, bajo el alegato de que chinos no peleaban contra chinos, y se pusieron a esperar que el Imperio del Sol Naciente destruyera al Ejército del Kuo Ming Tang. Fidel Castro en Cuba, demostró su vocación pacifista al ordenar junto con el Ché Guevara el fusilamiento de miles de opositores, y todavía se queja del “bloqueo “ estadounidense en vista de que el Tío Sam no lo ayuda a construir el comunismo, mandándole a miles de turistas para que se diviertan en La Habana y sus playas.

En la actualidad, se siente fuerte el tirano de Pionyang, y lanza la amenaza nuclear que nosotros creíamos que había desaparecido.

En nuestro país, el tema que nos ocupa es de actualidad. Después del vacío de poder del año 2002, que terminó en un efímero gobierno de Pedro Carmona, Chávez se sentía débil y de broma, no lloró ante las cámaras de televisión, pero apenas se sintió fuerte empezó a maltratar a militares y a altos Ejecutivos de la industria petrolero, eso hizo estallar el paro petrolero. Después, triunfó el caudillo y se botaron de PDVSA más de 18.000 ejecutivos, la cuenta la pago Venezuela, al disminuir la producción petrolera. Con el referendum se bajó la presión de la huelga petrolera y del paro cívico, pero vino un “loco” Gouveia y mató a varias personas en la plaza Francia (en Altamira) mostrando un nuevo tipo de paz, desconocido para todos. En el referéndum se aprovechó para confeccionar una lista “Tascon” (¡ qué descanse en el infierno!) y la emplearon para expulsar gente opositora que estaba empleada en ministerios y empresas del Estado.

Ahora después de que el fraude está descubierto, y en vista de la reacción popular, están algo asustados y quieren la paz, porque se sienten débiles, ante la opinión pública internacional. No, la paz cuando salga Maduro de la presidencia y los cubanos salgan de Venezuela.

Contacto – archivosemanal@gmail.com – Teléfono en Caracas (212) 720.1736

“Verba volant, scripta manent…”